Por la red de autopistas francesas, desde que han sido privatizadas, se puede circular en invierno incluso con neumaticos slick.

Los quitanieves no paran de echar miles de m3 de sal en las vias de circulación por si las moscas. La privatización a sido el chollazo del siglo y naturalmente no van a matar la gallina de los huevos de oro. Cerrar una autopista por intemperies, aunque fueran solo unas horas, representa perder mucho dinero y los accionistas no quieren perder la paga de Navidad.

Por cierto, como si no fuera suficientemente cara la autopista, nueva subida del precio de los peajes dentro de poco.

Cordiales saludos.